A parte de los cruceros típicos por los océanos y mares, que por otra parte suelen ser los más conocidos, hay muchas embarcaciones de menor tamaño que navegan por los principales ríos del mundo.
Entre estos ríos de Europa está el Danubio, uno de los más importantes de toda Europa, testigo de muchos de los principales acontecimientos que han surgido en este continente.
Uno de esos cruceros que navega por el Danubio es el MS Swiss Diamond, un buque pequeño que realiza viajes por este río europeo desde finales del mes de mayo hasta finales del mes de septiembre, es decir en las épocas del año cuando las temperaturas están más altas por estas latitudes.
Como ya hemos explicado en algún artículo anterior, la principal ventaja de viajar en cruceros fluviales es que sus puertos están situados prácticamente en el centro de las ciudades, y no alejados como pasa con los puertos de mar.
El crucero por el río Danubio a bordo del Ms Swiss Diamond tiene una duración de ocho días y siete noches. Comienza desde la ciudad austriaca de Linz, donde se embarca a la totalidad de los pasajeros y se inicia los primeros tramos del recorrido. Durante un par de días se conoce un poquito más los rincones de esta bella ciudad de Austria como las ciudades de Melk o Dürnstein. Al tercer día de crucero se llega a la capital de Austria, Viena.
Viena está considerada de las ciudades más bellas de toda Europa, la capital austriaca destaca por su arquitectura sobria, imperialista, una ciudad que tuvo un papel muy importante en la vieja Europa. Durante todo un día los pasajeros que realicen este viaje tendrán la oportunidad de conocer la ciudad, de sol a sol se podrán descubrir la mayoría de rincones de la ciudad.
Después de la visita a Viena se llegará a la capital de Eslovenia, Bratislava. Otra ciudad importante y muy bella que conserva todavía la tradición del pasado. Siguiendo el Danubio y habiendo ya visitado Viena y Bratislava se llegará a la ciudad húngara de Esztergom, antesala de Budapest, a la cual se llegará en el último día de crucero.
Budapest, capital de Hungría, conserva importantísimos edificios de gran belleza, entre otros está el edificio Opera o el Parlamento que precisamente están situado frente al gran río Danubio.